Moisés Romero: chicharros.
LA MITAD DE LA BOLSA ESPAÑOLA ESTÁ ATRAPADA EN VALORES PEQUEÑOS. IMPOSIBLE SALIR DEL FANGO
Moisés Romero
Las empresas pequeñas siguen tocadas y hundidas, no logran salir de sus cenizas. Los especuladores avezados deben esperar mejores tiempos, otro gran ciclo que las impulse y las vuelva a poner de moda. Pese al desplome, por ahora, no se atisban posibilidades de dar un gran pelotazo. Los chicharros comenzaron a sufrir fuertes penalizaciones en el segundo semestre de 2007 y así han seguido. Los expertos coinciden en que hubo un crash mundial hace un año para las small y medium cap y que la situación ha empeorado desde entonces. Las subprime obligaron a hacer caja en compañías que habían generado importantes beneficios en años anteriores, principalmente fuera del
Ibex, y a deshacer posiciones en valores estrechos. El
Ibex Small Cap, y el Medium Cap perdieron entre julio y diciembre del año pasado el 15,63% y el 20,66%. El
Ibex 35 ganó el 1,95%, y cerró 2007 en positivo a diferencia de los dos otros índices. En lo que va de año, se ha observado una tendencia a la alineación de porcentajes de variación entre todos los índices nacionales (entre el 40% y el 50%), hecho que no se producía desde hace más de 10 años, aunque hay pequeñas y medianas compañías que acumulan caídas promedio superiores al 60%. En cualquier caso, no hay que despreciar este fenómeno de valores medianos y pequeños, porque el 47% de las empresas del Índice General de la Bolsa de Madrid tiene una capitalización inferior a los 1.000 millones de euros, y éstas han caído alrededor de un 60% desde los máximos de los últimos doce meses.
Atrás quedan los días de vino y de rosas. Atrás quedan los mejores registros de 2006, cuando el
Ibex 35 superó los anteriores máximos alcanzados en la época de la burbuja tecnológica en 2000, y el valor-capitalización del conjunto de las compañías, así como la contratación, superó por primera vez el billón de euros, por encima del PIB estimado para 2006 (966.000 millones). Pero el balance más espectacular se dio en el
Ibex Smal Cap, que reúne a las compañías más pequeñas. Subieron ese año un 60% frente al 31,5% del
Ibex 35. El espectacular avance que tuvo este índice repercutió directamente en el valor de las compañías, cuya capitalización alcanzó los 16.078,94 millones de euros; cifra que supuso un 72% más que la del año anterior (9.332,69 millones).
Por su parte, el valor de los blue chips se incrementó un 27% (110.000 millones), y el de las entidades de ponderan en el
Ibex Medium Cap (de capitalización media), que subió un 44,36% en 2006, el 17,22% (5.647 millones). Los tres índices cotizaron máximos.
“Un importante número de analistas espera que los chicharros resurjan, pero no se advierte una recuperación de los small y medium cap, es decir, no hay un cambio de tendencia. En el mercado aún hay miedo al riesgo y a la falta de liquidez. Las compañías de menor tamaño son muy poco líquidas Ahora con pocas órdenes de venta se hunden. Estamos asistiendo a un cambio de ciclo a peor para este tipo de compañías en particular. La mejoría
global tardará en llegar”, dice el analista jefe de un banco de inversión.
“Lo peor para la Bolsa española es que más de la mitad de sus componentes están atascados en la ciénaga sin que puedan salir de ella. Meses atrás, los gestores más famosos de los fondos value, aquellos que invierten en empresas que cotizan por debajo de su valor teórico, venían diciendo que ya no encontraban títulos medianos y pequeños a precios atractivos. Es más, varias gestoras especializadas en esta singular estrategia de valores medianos y pequeños cerraron hace tiempo sus fondos al no aceptar dinero de nuevos inversores. Pero estos fondos, que aún tioenen valores pequeños en cartera, no pueden vender, porque lastrarían aún más las cotizaciones”, añade.
“La historia de este desastre, que algún analista ha denominado como bautizo de sangre, comenzó con el fiasco de Astroc. Luego llegó la Crisis de
Crédito y ya nada se pudo hacer. Cayeron a plomo todas las inmobiliarias y compañías endeudadas, es decir, gran parte de la Bolsa española. Incluso algunas como Martinsa-Fadesa han tenido que recurrir al concurso de acreedores, es decir, han suspendido pagos. ¿Lograrán levantar la cabeza? ¿Contarán en lo que resta de año con el apoyo de los especuladores e inversores? La impresión es que este segmento seguirá muy deprimido”, finaliza.
Valor % de caída en el año (y año anterior)
Afirma -89,80 (-87,43)
Aisa -69,07 (-77,42)
Avanzit -67,99 (-41,86)
Clínica Baviera -73,14 (29,40)
Codere -49,45 (s/r)
Dermoestética -46,11 (-15,46)
I. Besos -74,78 (-1,67)
I.
Colonial -90,37 (-63,64)
La
Seda -76,74 (-26,50)
Realia -65,79
Reno Medici -68,42 (11,76)
Solaria -89,20 (126,11)
Urbas -67,74 (-78,62)
Ahogadas
La agitación en Wall Street está agravando los duros momentos económicos que vive el sector financiero de Estados Unidos, mientras los pequeños negocios, que representan la mitad del ámbito privado de bienes y servicios del país, comienzan a sentir la contracción crediticia. El endurecimiento de los requerimientos para obtener un préstamo impuestos por algunos bancos están poniendo una presión adicional sobre las compañías, que ya lidian con una desaceleración del gasto del consumo desde que la crisis de la vivienda se hizo sentir hace unos meses. Los más afectados son los comercios mayoristas y los minoristas que funcionan en base a un inventario, como las tiendas de equipos y electrónica, puntos de venta de electrodomésticos y concesionarios de autos, dijo Eduardo Martínez, economista de Economic Development Corp de Los Angeles.
Esas compañías frecuentemente necesitan infusiones rápidas de efectivo para reabastecer sus inventarios, expandir sus comercios o cumplir con las planillas de sueldos durante períodos lentos o entre las cobranzas de sus clientes, indicó Martínez. “Acceder a préstamos a corto plazo hoy es mucho más difícil que hace unos meses”, afirmó. “Es otro de los desafíos a los que las compañías se están enfrentando en un clima económico muy
duro y muy deprimente”, agregó. El endurecimiento del
crédito al consumidor se ha hecho sentir igualmente, especialmente en las ventas de autos y demás productos de gran presupuesto.
Saludos.