una noticia de la bolsa en 2006.
La Bolsa cierra el mejor ejercicio en ocho años con una subida acumulada del 32%
El mercado español se sitúa a la cabeza de las plazas europeas Se revaloriza un 134% desde 2002
ANA BARANDIARAN/MADRID
La Bolsa cerró ayer un año mucho más brillante de lo que se esperaba. Ni el más optimista de los analistas había previsto que el Ibex-35 acabaría 2006 con una subida del 31,8%, la mayor desde 1998, tras encadenar varios máximos históricos. Pero la avalancha de fusiones, compras y otras operaciones corporativas obró el milagro y permitió al mercado español batir al resto de plazas europeas. Son ya cuatro ejercicios en positivo que arrojan una revalorización acumulada del 134%. Esta fase alcista ha permitido a los inversores olvidarse de la explosión de la burbuja tecnológica, que causó un retroceso del 48% entre 2000 y 2002.
La escalada registrada en el año se fraguó a partir de agosto, gracias a la tregua que concedió el petróleo, tras marcar un máximo histórico en julio al alcanzar los 78 dólares el barril de Brent. El crudo cotizaba ayer cerca de los 60 dólares. Su corrección a la baja restó presión a la inflación, lo que suavizó las expectativas de nuevas subidas en los tipos de interés. La Reserva Federal decidió interrumpir en agosto la larga cadena de aumentos en el precio del dinero, fijado en el 5,25% desde entonces, mientras que el Banco
Central Europeo los elevó en cinco ocasiones hasta el 3,5%.
Resultados empresariales
La bonanza bursátil se apoya en el buen comportamiento de los resultados empresariales, que en Europa crecieron en torno a un 10%. Ello permitió que las plazas europeas cosechasen ganancias en el ejercicio de en torno al 15%.
El mercado español se desmarcó con un fuerte alza del 32%, más cercana a las espectaculares revalorizaciones registradas por las bolsas de los países emergentes como China e India, con subidas del 34% y el 46%, respectivamente. Las plazas latinoamericanas también obtuvieron ganancias superiores al 30%.
El principal motivo de esta mejor evolución radica en la cascada de operaciones corporativas y también en los rumores en torno a ellas, que dispararon la cotización de muchos valores. Citarlas todas es imposible, pero el culebrón eléctrico merece una mención especial. En febrero irrumpió E.ON en la puja por
Endesa mientras
Iberdrola anunció en noviembre la compra de Scottish Power, después de que
ACS entrara a en su capital. El desembarco de las constructoras en las compañías energéticas ha sido una de las claves del año.
Todos estos movimientos, junto con la desaceleración del mercado inmobiliario -principal rival de la Bolsa- dieron alas al Ibex-35, que superó con creces el máximo histórico registrado en 2000, e incluso cruzó la barrera de los 14.000 puntos. Ayer cerró en 14.146 puntos tras ceder un ligerísimo 0,1%.
Entre los valores que más han subido figuran, lógicamente, los que han estado involucrados en esas operaciones corporativas. A la cabeza del ranking se encuentran dos inmobiliarias,
Metrovacesa y
Sacyr Vallehermoso. En el extremo opuesto aparecen tres empresas del sector de la comunicación -Prisa,
Antena 3, y Sogecable-, que son las únicas con pérdidas en el ejercicio.
Sábado, 30 de diciembre de 2006
La voz Digital